martes, 20 de septiembre de 2011

¿Es cierta la innovación social? Sí, pero debe desaparecer la subvención........o no. Mucho cuidado.

Actualmente nos encontramos en una dicotomía extraordinaria. Todos queremos innovar. Ser emprendedor hace que generemos empleo, que produzcamos convergencias de voluntades y que arrimemos el hombro por la cuenta que nos trae.
Pero se está produciendo una tremenda realidad. El falso innovador social.
Disfrazado de hippie, con el pelo largo y camisetas con lemas, nos encontramos a diario con personajes que parece que innovan, o transmiten su innovación hacia el exterior trabajando la ignorancia de los demás y en algunos casos de las instituciones.
¿A que se debe esto?
¿Habéis hablado alguna vez con un innovador social, del tipo que sea? Emplea un idioma diferente, utilizando palabras como el procomún, la unidad de voluntades, la socialización de ingresos, trabajar con mente abierta y dejarte llevar, abrir los centros a la sociedad, devolver con nuestro esfuerzo y nuestros ingresos todo lo que la sociedad nos ha ofrecido en su día........
En muchos casos, discursos de grandes palabras pero vacíos de contenido, y soportados por una subvención.
Cuidado, que las subvenciones son muy importantes, pero cuando un innovador social cobra más que Accenture por hora, comenzamos a sospechar.
Por todo ello, ayudemos a los innovadores sociales, pero no los que están disfrazados.  Ayudemos a aquellos que de verdad se dejan la piel por sacar su empresa adelante.A todos aquellos que si pueden, utilizan materiales reciclados para su producción, que procuran cuidar a sus empleados y proporcionales las mayores ventajas que para ellos son posibles, los que no tienen problemas en que las mamas puedan conciliar la vida familiar con la laboral, los que entienden que las personas se pueden equivocar, y los que ayudan en lo posible a que se genere empleo y riqueza a su alrededor.
Pero no nos equivoquemos, la innovación social también tiene que generar riqueza para la empresa (no exclusivamente para el empresario), porque de otra forma no tiene sentido.
Aportar sólo creatividad, dibujos en la pared, y vestirlo todo con un open space que "hace fluir nuestras mentes para buscar en lo más hondo de nuestra conciencia", puede ser innovación social, pero que no nos ciegue la voluntad y sobre todo la novedad, ahí no puede quedar todo.
Y menos si nos cobran a 100€ la hora.

Muchos ánimos a los que innovan de verdad, a los que quieren mejorar la sociedad, y a los que ven los espacios desde un punto de vista creativo para generar felicidad y sentimiento, y sobre todo para los que procuran siempre ayudar a los demás y a toda la sociedad que circula a nuestro alrededor.
Cualquiera puede ser innovador social, desde una caja de banco, hasta un basurero. En todos los sitios podemos contribuir a que las cosas mejoren y empujar hacia una sociedad mejor.



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