domingo, 13 de diciembre de 2015

¿Por qué no discutir?

Coño, estamos tan acostumbrados a tener miedo a decir las cosas, que dejamos simplemente que pasen para no discutir con jefes, amigos, clientes, empleados,......en definitiva, todo lo que sea enfrentarse a la realidad nos acojona.
Hoy voy a hablar de esto, porque ya esta bien de dejar pasar las cosas. Y ojo, no quiero decir que lo bueno sea Gran Hermano, con la famosa frase de "yo es que lo digo todo a la cara, y si no os gusta, pues es lo que hay". Esto es una absoluta estupidez, sobre todo cuando el que lo dice tiene menos criterio que una bolsa de cacahuetes.

A lo que me estoy refiriendo son a cosas como estas:

- Mi empleado la ha cagado, para matarle. Pero si se lo digo, a lo mejor se molesta, y para que no se moleste, no le digo nada, o se lo digo de tal forma que en vez de hacerselo ver, consigo que piense que soy un auténtico gilipollas fuera de la realidad, así que acumulo mal rollo y cupones, para que cuando tenga que compartir algo de verdad, nuestra confianza sea nula.
- Mi Jefe comete un error de bulto y me pide hacer algo que realmente se que nos hace perder tiempo y dinero. En vez de hacerselo ver, monto en cólera (cuando no me ve), le pongo verde junto a mis compañeros de terna, y hago lo que me dice, pero mal y con desgana. Todo sea por sostener mi empleo, y evitar la discusión, no vaya a ser, que se de cuenta que en esto, sé más que él. 
- Mi mujer me dice que......bueno, mejor en esto no me meto.....

       

 ¿Discutimos entonces? ¡¡Pues claro!! Pero vamos a ver como discutimos. Unas pequeñas reglas:

1º) Respetar a la persona. No somos más listos. Sí, ya lo se, siempre creemos que el que tenemos enfrente es más tonto que nosotros. Es inevitable, nos han educado así. El de enfrente es más tonto, conduce peor que nosotros, no sabe nada del trabajo, no sabe nada de la vida, y además y por supuesto, nosotros somos unos cracks.
2º) Respetar nuestra posición en la empresa. 
Si somos el jefe, la persona que tenemos delante tiene siempre algo que aportarnos, lleve más tiempo o menos en la empresa, sea un becario, un veterano, nuestro empleado favorito o simplemente el que menos aporta siempre a todo. Así que señores, por ser el jefe no tenemos un sello que nos indique que somos más listos, de hecho la mayoría de las veces tenemos muchas cosas que callarnos...
Si somos un empleado y la persona que tenemos delante es otro empleado, partimos de una situación de igualdad, así que vamos a dejar hablar, que si no somos su jefe será por algo.
Y si con el que hablamos es nuestro jefe, vamos a darle la oportunidad de no odiarle. La mayoría de las veces nos aportará cosas importantes. Por algo es jefe, esto no se da con los yogures, alguna cosa habrá hecho bien alguna vez para que tenga ese puesto de trabajo. Confiemos en que no siempre la clase explotadora se ha aliado para hundirnos y tocarnos los coj....
3º) Respetarnos a nosotros mismos, ni somos más listos ni más tontos que los demás. Aportemos lo que sabemos y seamos generosos con los compañeros. Seguro que nos lo saben agradecer, y si no nos lo saben agradecer, no nos preocupemos, hemos hecho lo que teníamos que hacer, y tendremos nuestra satisfacción personal.
4º) Si se nos ha ido la olla en la discusión y el tono ha subido a donde no queríamos que llegara, no hagamos una bola gigante de ello. No pasa nada. Sólo tenemos que ser humildes, reconocerlo, disculparnos, compartirlo, y sobre todo hablarlo después de reposarlo. Si lo que hemos defendido se ha hecho con el corazón y de verdad, y lo hemos aportado para crecer con el equipo, nunca puede ser malo, y tenemos que ponerlo encima de la mesa para compartirlo. 

Así que seamos sinceros, trabajemos con el corazón, compartamos nuestras experiencias, absorbamos los conocimientos de los demás para mejorar, y sobre todo y por encima de todo, seamos simplemente "buena gente".




No hay comentarios:

Publicar un comentario